Aproximación Crítica al Discurso Feminista desde una perspectiva Anarquista.
Introducción
Este trabajo tiene como propuesta inicial la de indagar en los Ideales Libertarios, Anticlericales y Feministas que están al interior de la propuesta Intelectual, Activista y Militante de Belén de Sarraga.
Es importante para la hablante –Daniela Pizarro Torres-, transparentarse, ya que este tema de trabajo es un descubrimiento alucinante, principalmente por que Belén de Sárraga levanta mas de algún intercambio critico con la historia oficial e intima y, en el proceso deconstructivo de quien escribe.
La primera vez que leí algo de Belén de Sarraga fue en el Magíster de Género en las clases con Carla Peñaloza. Inmediatamente sentí deseos acalorados de realizar una investigación que pudiese instalar para luego rastrear en mi repertorio epistemológico una posibilidad concreta de encarnar desde lo contemporáneo a Belén de Sárraga. Debo reconocer que no imagine que ‘esta’ investigación despertaría en mi; no sólo nuevos focos respecto a mi condición femenina, sino que instalaría un inaugural nudo critico respecto a mi condición artística, devolviéndole lo que la misma academia artística –que me deformo y perforo- el olvidado rol político y social, como posibilidades concretas de dar un cuerpo sólido a mí incipiente discurso artístico.
Belén de Sárraga como potencia discursiva anárquica, como posibilidad concreta de establecer un dialogo vivo y encarnado con la historia que ‘alguna vez me contaron’.
Este trabajo se instala por lo tanto como una investigación desde las bases del movimiento Anarquista, a nivel histórico, para luego dialogar con la reflexión acrata latinoamericanista y, así aterrizar en la reflexión de la propia Belén de Sárraga. Intención no menor es la de rastrear aspectos contemporáneos de esta Ideología, para muchos y muchas en retirada.
No es casual que desde el Magíster en Género se desprenda una posible mirada íntima y privada, que denominare: Variaciones Discursivas con Elementos Anárquicos en la Escena Cultural Contemporánea.
Esta escena desde mi perspectiva no existe, ya que yergue incólume como figura totémica, heredera de un tratado de ‘libre comercio’ con los poderes hegemónicos; no contestarios, y nada críticos, Arte Chileno que se amolda y acurruca bajo la protección del poder tradicional. De crítico, no tienen nada.
Introducción
Este trabajo tiene como propuesta inicial la de indagar en los Ideales Libertarios, Anticlericales y Feministas que están al interior de la propuesta Intelectual, Activista y Militante de Belén de Sarraga.
Es importante para la hablante –Daniela Pizarro Torres-, transparentarse, ya que este tema de trabajo es un descubrimiento alucinante, principalmente por que Belén de Sárraga levanta mas de algún intercambio critico con la historia oficial e intima y, en el proceso deconstructivo de quien escribe.
La primera vez que leí algo de Belén de Sarraga fue en el Magíster de Género en las clases con Carla Peñaloza. Inmediatamente sentí deseos acalorados de realizar una investigación que pudiese instalar para luego rastrear en mi repertorio epistemológico una posibilidad concreta de encarnar desde lo contemporáneo a Belén de Sárraga. Debo reconocer que no imagine que ‘esta’ investigación despertaría en mi; no sólo nuevos focos respecto a mi condición femenina, sino que instalaría un inaugural nudo critico respecto a mi condición artística, devolviéndole lo que la misma academia artística –que me deformo y perforo- el olvidado rol político y social, como posibilidades concretas de dar un cuerpo sólido a mí incipiente discurso artístico.
Belén de Sárraga como potencia discursiva anárquica, como posibilidad concreta de establecer un dialogo vivo y encarnado con la historia que ‘alguna vez me contaron’.
Este trabajo se instala por lo tanto como una investigación desde las bases del movimiento Anarquista, a nivel histórico, para luego dialogar con la reflexión acrata latinoamericanista y, así aterrizar en la reflexión de la propia Belén de Sárraga. Intención no menor es la de rastrear aspectos contemporáneos de esta Ideología, para muchos y muchas en retirada.
No es casual que desde el Magíster en Género se desprenda una posible mirada íntima y privada, que denominare: Variaciones Discursivas con Elementos Anárquicos en la Escena Cultural Contemporánea.
Esta escena desde mi perspectiva no existe, ya que yergue incólume como figura totémica, heredera de un tratado de ‘libre comercio’ con los poderes hegemónicos; no contestarios, y nada críticos, Arte Chileno que se amolda y acurruca bajo la protección del poder tradicional. De crítico, no tienen nada.
El origen del Anarquismo.
Para esta primera parte del trabajo, me situare desde 2 fuentes, la primera es el diario LA HUELLA, específicamente el nº 10: SE VIENE EL ANARQUISMO. La segunda fuente que ocupare para situar históricamente, mi duda particular sobre que seria el Anarquismo, es la publicación de Luis Vitale “Contribución a una Historia del anarquismo en América latina”.
Para Ernesto Carmona la ideología anarquista se propuso abolir todas las clases sociales. El pensamiento marxista, en cambio, planteo desde un comienzo el cambio radical en las relaciones de poder entre las clases sociales, con el proletariado febril ejerciendo su control (el ruso Vladimir Lenin aportaría después “la dictadura del proletariado”). Todo este debate comenzó en Europa en el siglo XIX, en medio de una Europa trastornada en la centuria anterior por la revolución francesa y la aparición en la escena política de una nueva clase: los proletarios de las maquinas, que terminó arrebatando el poder político y militar a los dueños de la tierra después de siglos y siglos de feudalismo. La revolución francesa arrebató el poder a los dueños de la tierra para dárselo a los propietarios industriales.
El anarquismo y el socialismo caminaron de la mano un largo trecho de la historia social en una lucha común contra los propietarios industriales.
El alemán Karl Marx –que vivió gran parte de su vida en Inglaterra- llamó “burguesía” a la clase propietaria de las fábricas porque su origen estuvo en los “burgos”, los pequeños poblados en que surgió la producción artesanal bajo el feudalismo medieval.
El nuevo modo de producción basado en las máquinas trajo consigo el “capitalismo”, la nueva forma de transformar la naturaleza y de crear riqueza inventada por el hombre. Anteriormente, el “capital” fue por milenios la propiedad de la tierra, que se puede vender y transformar en “capital” industrial, pero bajo esa forma no puede reproducirse ni conservarse como “capital de tierra”. Los dueños de tierra perdieron; y el nuevo modo de producir se llamo “capitalismo”. Carmona explicita, que no hay una fecha fija, una marca, en la historia para señalar el año exacto en que comenzó., tampoco es claro el siglo, porque hubo formas de producción capitalista bajo el feudalismo y mucho más atrás también.
Desde Carmona regresamos a Marx, para decir que este concibió sus ideas contra el capitalismo en su país cuna, Inglaterra, bajo la protección de un capitalista fabril, Federico Engels, su “editor” y “socio” en numerosos libros. Carmona en su texto, nos recuerda que Marx predijo que el capitalismo crearía una numerosa clase obrera; el proletariado industrial, que terminaría por destruirlo. Marx asevera que mientras mas creciera el capitalismo, más se fortalecería “el germen de su propia destrucción”. Sin embargo no ocurrió así.
La teoría de Marx no se puso en práctica en un país industrializado, es decir con abundante proletariado industrial, sino que se puso en práctica en la Rusia zarista, uno de los países más atrasados y feudales de la Europa de 1917. El socialismo se extendía por Europa del este a consecuencia de la segunda Guerra Mundial. El segundo país que hizo una republica socialista mediante lucha militar fue China (1949), prácticamente saltándose el capitalismo, pasando directamente del feudalismo al socialismo. Después vino Cuba (1959) que tampoco había desarrollado el capitalismo industrial.
Las primeras organizaciones contra el capitalismo surgieron también en la Inglaterra industrial de mediados del siglo 19, justo cuando Marx y Engels preparaban el texto del programa de la secreta Liga de los Comunistas, que debía inscribirse “a la brevedad” por mandato de un congreso clandestino celebrado en Londres en 1847. Este documento teórico practico paso a la historia como el manifiesto Comunista. Ese mismo año 1847, en febrero, hubo una intención de revolución en Inglaterra y otros más intensos en febrero y marzo de 1850, año en que apareció la primera versión en inglés del Manifiesto. Carmona insiste: “uno de los textos más difundidos después de la Biblia”.
Los anarquistas se pronunciaron por primera vez a favor de la lucha anticolonialista en enero de 1892 en el Congreso Regional Obrero, hecho que condujo al gobernador español a clausurar el congreso sindical.
Los anarquistas cuestionaban la estrategia de poder político y estatal porque estaban en contra del poder y del Estado. Postulaban la sociedad sin clases y sin Estado. Estaban contra todo autoritarismo y combatían frontalmente a la Iglesia.
El Ruso Mikhail Aleksandrovich Bakunin (1814-76) llegó a la misma conclusión que Marx, Mikhail también vivió el exilio en Inglaterra y lucharon juntos por cambiar el mundo. Y lo mismo pensaban diferentes precursores del anarquismo, el príncipe ruso Pietr Alekseyevich Kropotkin (1814-76), el francés Pierre Proudhon (1809-1865) y el escritor ruso Leon Tolstoy (1828-1910), entre muchos otros, y otras.
Lentamente vamos aterrizando la investigación a Belén de Sarraga como precursora del anarquismo, por lo demás no citada en el articulo de Carmona.
Los primeros combatientes sociales y políticos de la Europa decimonónica tuvieron una concepción “globalizada” de la lucha de los desposeídos. “¡Proletarios de todos los países, uníos!”, es la consigna clave del manifiesto. Por eso fue que fundaron la Primera Internacional, que actúo durante 12 años (1864-1876). Después vino la Segunda, luego la Tercera y hasta la Cuarta, inspirada por Leon Trotzky, disidente ruso de Joseph Stalin, quien ordeno su asesinato en México (1940). Pero los anarquistas y socialistas marxistas tuvieron grandes diferencias de forma y fondo sobre cómo alcanzar y cómo sería ese mundo mejor. Bakunin predicaba la abolición del Estado como la única forma de garantizar la libertad del individuo, mientras Marx postulaba tomar por la fuerza el control del Estado, derrotar y sustituir su aparato militar para ejercer, entonces, el poder de los proletarios, construyendo una nueva sociedad que aboliría las clases sociales.
Carmona es muy claro, las diferencias tácticas y estratégicas entre anarquistas y marxistas fueron profundas, hubo grandes choques personales entre Bakunin y Marx por el control de la Internacional, hasta que el pensador ruso fue derrotado y expulsado, junto con sus seguidores. Marx y sus discípulos ganaron la partida. Los seguidores de Marx se refugiaron e impulsaron sus luchas europeas en los partidos socialdemócratas, la primera fuerza política organizada con un programa a favor de las clases trabajadoras, reproducidas en América Latina con el APRA del Perú, el Prin de México y Acción Democrática de Venezuela, entre otros. La revolución rusa fue conducida por Lenin desde una fracción de izquierda del partido socialdemócrata ruso que hizo mayoría en una votación, origen del partido bolchevique que termino llamándose comunista.
Luis Vitale en “Contribución a una Historia del Anarquismo en América latina” plantea que los orígenes del anarquismo se remontan a mediados del siglo XIX, surgieron de los socialistas utópicos, de quienes Engels dijo en su juventud: “nos orgullecemos de descender de Saint-Simon , Fourier y Owen ”. Para Vitale algunos izquierdistas han menospreciado la importancia histórica y política del socialismo utópico, sin advertir que Marx y Engels rescataron aspectos estratégicos relevantes de la sociedad alternativa diseñada por sus teóricos. Los socialistas utópicos, a diferencia de los creadores de utopías anteriores, como Tomas Moro, surgieron de la sociedad industrial urbana.
El Anarquismo concibe una sociedad autogestionada, basada en la cooperación y el apoyo mutuo, sin clases sociales, sin poder y sin Estado.
Los críticos del anarquismo consideran a esta concepción su mayor debilidad, ya que estiman que es utópico e inalcanzable el modelo que proponen, estos críticos argumentan que en la historia, el cambio social se produce siempre por la fuerza y una vez alcanzado el poder, éste sigue ejerciéndose por la fuerza. La única vez que los anarquistas estuvieron cerca del poder fue –en algunos territorios de España- durante la guerra civil de 1936, pero ésta fue una lucha armada y organizada, con jerarquías y mando. Al igual que la Comuna de París, la guerra de España fue una derrota para todos. El contragolpe y la represión no hicieron distingo entre socialistas, comunistas libertarios (anarquistas), comunistas ortodoxos (estalinistas).
Anarquismo en Chile
En Chile el Anarquismo comenzó a configurarse en la década de 1880-1890 con la llegada de obreros europeos, de inspiración bakuninista, que pronto contactaron con Manuel Chinchilla, un español residente en Iquique. Comenzaron a influenciar la Sociedad Tipográfica de Valparaíso y la Unión de Tipógrafos de Santiago, dando a luz “El Oprimido” en 1893, el primer periódico acrata chileno, órgano del Centro de Estudios Sociales, creado en 1892. Ejercieron influencia en las Uniones de Protección del Trabajo, de pintores y albañiles, donde llegó a destacarse uno de los primeros anarquistas chilenos, Carlos Jonquera. Su base se había fortalecido en 1892 con la fundación de la Unión Marítima, afiliada a la Liga Marítima Internacional, de tendencia también acrata. El 24 de febrero de 1896 surgió el Centro Social Obrero con la participación de Javier Rocuant, Antonio Borquez y de los destacados escritores Diego Dublé Urrutia y Carlos Pezoa Véliz en la redacción del periódico “El Grito del Pueblo”. Antes de fines del siglo, editaron otros periódicos “El Proletariado”, dirigido por Luis Olea, Magno Espinoza y Alejandro Escobar y Carvallo, “El Rebelde” (1898), “El Martillo” (1898), “La Tromba” y “Rebelión”; y a comienzos del siglo veinte : “El Acrata” (1901) y “Germinal” (1901).
En 1898 los anarquistas recuerdan por primera vez en Chile el 1 de Mayo con una importante manifestación. Ese mismo año Escobar funda la Sociedad de Instrucción y Socorros Mutuos “Caupolican”, que reúne a obreros y artesanos. Cabiedes funda la primera Sociedad de Resistencia con los obreros de la maestranza del ferrocarril.
El viaje a Chile en 1901 del anarquista Pietro Gori, residente en Buenos Aires, contribuyó a fortalecer la preparación de los militares ácratas, luego vinieron el mendocino Lombardozzi, y el boliviano Miguel Estrella a reforzar la lucha “por la Idea”.
La época del oro del anarquismo chileno –según Vitale- comenzó a principios del siglo XX con la creación de las Sociedades en Resistencia y las Mancomunales. Los principios fundamentales de estas organizaciones –carácter federativo y territorial, descentralizado, rotación de dirigentes, autonomía del movimiento obrero respecto del Estado y toma de decisiones por la base- fueron inspirados por el anarquismo, marcando una experiencia orgánica.
Las Sociedades de Resistencia, inspiradas en el anarquismo deben ser consideradas como las primeras sindicales chilenas. En el año 1898 años en que se realizó por primera vez un acto en recordación de los mártires de Chicago, los obreros de la Maestranza de Ferrocarriles formaron la primera Sociedad en Resistencia. Organismos similares crearon los carpinteros, panaderos, tranviarios, zapateros, mueblistas, gráficos y obreros del carbón, contando con activistas destacados como el relojero Marcos Yañez, el mueblista Belamiro Orellana, el gráfico Eugenio Sagrado Jiménez; Luis Morales, organizador de los obreros del carbón y Manuel Guerra, fundador de la organización de tripulantes de vapores en 1901, continuadora de la lucha de la Unión marítima, “entidad que promovió uniones análogas en puertos chilenos y peruanos, y que llega a ser la sección chilena de la Liga Marítima Internacional”, dice Bernardo Subercaseux en Fin de Siglo, Santiago 1998.
El mecánico magno Espinoza fue uno de los militares que más contribuyo a la creación y el fortalecimiento de las Sociedades en Resistencia. Junto a él, actuaron Luis Olea y otro dirigente anarquista Alejandro Escobar Carballo, fundando en 1902 las Sociedades en resistencia de los marítimos, carpinteros y estucadores. Orientaron, así mismo la huelga de los obreros de imprenta en septiembre de 1902, esta es comentada por el periódico El Faro “la huelga tipográfica llevada a cabo por la sociedad en Resistencia Federación de Obreros de Imprenta es una prueba elocuente de lo que puede el espíritu de rebeldía de los hombres convencidos de sus derechos para los demás gremios del país, que hasta el presente han permanecido apáticos por la conquista de la emancipación humana, esperando de los gobernantes o de las momias mutualistas (Sociedad de Socorros Mutuos) en las cuales eternamente han vegetado sin provecho práctico alguno, el mejoramiento económico que les corresponde como elaboradoras de toda clase de riqueza social”.
Estas primeras organizaciones de la clase obrera, que habían logrado superar los estrechos marcos del mutualismo, tuvieron que entrar en polémica con las viejas sociedades mutuales, contrarias a la creación de las Sociedades en Resistencia. En tal sentido, el periódico obrero El Siglo XX señalaba “actualmente existen en Santiago alrededor de 40 Sociedades de Socorros Mutuos ¿Cuál ha sido la labor de estas sociedades?, ¿Cuál la concesión arrancada a los capitalistas para mejorar la condición material de los trabajadores?(…) Lo esencial en esas sociedades es asegurar el pago de las cuotas de sus miembros, sin importarles un ardite si ese individuo tiene o no los recursos para cubrirlas (…) estas sociedades se encuentran impotentes para defender los fueros e intereses del proletariado”.
Las Mancomúnales se gestaron en una etapa de ascenso del movimiento obrero, estructurándose por gremios, por provincias, y finalmente a nivel nacional. Sus principios, programas y organización fueron inspirados por el anarco sindicalismo. Aplicaban la táctica de acción directa y como dice Crisóstomo Pizarro, “representaban un modelo de organización más espontánea, con nuevo grado de codificación de sus normas de funcionamiento y, en general mas desestructuradas”.
El 1 de Mayo de 1900 se formó la primera Mancomunal con los obreros portuarios de Iquique. En 1903 las de Antofagasta, Chañaral, Tal-tal y Copiapó, llegando sus influencias hasta Lota y Coronel. En 1904 se realizó en Santiago la Primera Convención nacional de Mancomunales con 15 organizaciones en representación de 20.000 afiliados, la cual –según Humberto Valenzuela- debe ser considerada como el Primer Congreso Nacional del proletariado chileno y el primer intento de crear una Central Sindical de carácter Nacional.
En síntesis –según Vitale- las Mancomúnales fueron organizaciones territoriales que agrupaban a los trabajadores de una misma provincia, lo cual les daba una fuerte y compacta organización de base a pesar de estar integradas por militantes anarquistas, socialistas y demócratas, se supo actuar con un criterio unitario por encima de toda manifestación de sectarismo.
Mujeres anarquistas en Chile
En Chile el Anarquismo comenzó a configurarse en la década de 1880-1890 con la llegada de obreros europeos, de inspiración bakuninista, que pronto contactaron con Manuel Chinchilla, un español residente en Iquique. Comenzaron a influenciar la Sociedad Tipográfica de Valparaíso y la Unión de Tipógrafos de Santiago, dando a luz “El Oprimido” en 1893, el primer periódico acrata chileno, órgano del Centro de Estudios Sociales, creado en 1892. Ejercieron influencia en las Uniones de Protección del Trabajo, de pintores y albañiles, donde llegó a destacarse uno de los primeros anarquistas chilenos, Carlos Jonquera. Su base se había fortalecido en 1892 con la fundación de la Unión Marítima, afiliada a la Liga Marítima Internacional, de tendencia también acrata. El 24 de febrero de 1896 surgió el Centro Social Obrero con la participación de Javier Rocuant, Antonio Borquez y de los destacados escritores Diego Dublé Urrutia y Carlos Pezoa Véliz en la redacción del periódico “El Grito del Pueblo”. Antes de fines del siglo, editaron otros periódicos “El Proletariado”, dirigido por Luis Olea, Magno Espinoza y Alejandro Escobar y Carvallo, “El Rebelde” (1898), “El Martillo” (1898), “La Tromba” y “Rebelión”; y a comienzos del siglo veinte : “El Acrata” (1901) y “Germinal” (1901).
En 1898 los anarquistas recuerdan por primera vez en Chile el 1 de Mayo con una importante manifestación. Ese mismo año Escobar funda la Sociedad de Instrucción y Socorros Mutuos “Caupolican”, que reúne a obreros y artesanos. Cabiedes funda la primera Sociedad de Resistencia con los obreros de la maestranza del ferrocarril.
El viaje a Chile en 1901 del anarquista Pietro Gori, residente en Buenos Aires, contribuyó a fortalecer la preparación de los militares ácratas, luego vinieron el mendocino Lombardozzi, y el boliviano Miguel Estrella a reforzar la lucha “por la Idea”.
La época del oro del anarquismo chileno –según Vitale- comenzó a principios del siglo XX con la creación de las Sociedades en Resistencia y las Mancomunales. Los principios fundamentales de estas organizaciones –carácter federativo y territorial, descentralizado, rotación de dirigentes, autonomía del movimiento obrero respecto del Estado y toma de decisiones por la base- fueron inspirados por el anarquismo, marcando una experiencia orgánica.
Las Sociedades de Resistencia, inspiradas en el anarquismo deben ser consideradas como las primeras sindicales chilenas. En el año 1898 años en que se realizó por primera vez un acto en recordación de los mártires de Chicago, los obreros de la Maestranza de Ferrocarriles formaron la primera Sociedad en Resistencia. Organismos similares crearon los carpinteros, panaderos, tranviarios, zapateros, mueblistas, gráficos y obreros del carbón, contando con activistas destacados como el relojero Marcos Yañez, el mueblista Belamiro Orellana, el gráfico Eugenio Sagrado Jiménez; Luis Morales, organizador de los obreros del carbón y Manuel Guerra, fundador de la organización de tripulantes de vapores en 1901, continuadora de la lucha de la Unión marítima, “entidad que promovió uniones análogas en puertos chilenos y peruanos, y que llega a ser la sección chilena de la Liga Marítima Internacional”, dice Bernardo Subercaseux en Fin de Siglo, Santiago 1998.
El mecánico magno Espinoza fue uno de los militares que más contribuyo a la creación y el fortalecimiento de las Sociedades en Resistencia. Junto a él, actuaron Luis Olea y otro dirigente anarquista Alejandro Escobar Carballo, fundando en 1902 las Sociedades en resistencia de los marítimos, carpinteros y estucadores. Orientaron, así mismo la huelga de los obreros de imprenta en septiembre de 1902, esta es comentada por el periódico El Faro “la huelga tipográfica llevada a cabo por la sociedad en Resistencia Federación de Obreros de Imprenta es una prueba elocuente de lo que puede el espíritu de rebeldía de los hombres convencidos de sus derechos para los demás gremios del país, que hasta el presente han permanecido apáticos por la conquista de la emancipación humana, esperando de los gobernantes o de las momias mutualistas (Sociedad de Socorros Mutuos) en las cuales eternamente han vegetado sin provecho práctico alguno, el mejoramiento económico que les corresponde como elaboradoras de toda clase de riqueza social”.
Estas primeras organizaciones de la clase obrera, que habían logrado superar los estrechos marcos del mutualismo, tuvieron que entrar en polémica con las viejas sociedades mutuales, contrarias a la creación de las Sociedades en Resistencia. En tal sentido, el periódico obrero El Siglo XX señalaba “actualmente existen en Santiago alrededor de 40 Sociedades de Socorros Mutuos ¿Cuál ha sido la labor de estas sociedades?, ¿Cuál la concesión arrancada a los capitalistas para mejorar la condición material de los trabajadores?(…) Lo esencial en esas sociedades es asegurar el pago de las cuotas de sus miembros, sin importarles un ardite si ese individuo tiene o no los recursos para cubrirlas (…) estas sociedades se encuentran impotentes para defender los fueros e intereses del proletariado”.
Las Mancomúnales se gestaron en una etapa de ascenso del movimiento obrero, estructurándose por gremios, por provincias, y finalmente a nivel nacional. Sus principios, programas y organización fueron inspirados por el anarco sindicalismo. Aplicaban la táctica de acción directa y como dice Crisóstomo Pizarro, “representaban un modelo de organización más espontánea, con nuevo grado de codificación de sus normas de funcionamiento y, en general mas desestructuradas”.
El 1 de Mayo de 1900 se formó la primera Mancomunal con los obreros portuarios de Iquique. En 1903 las de Antofagasta, Chañaral, Tal-tal y Copiapó, llegando sus influencias hasta Lota y Coronel. En 1904 se realizó en Santiago la Primera Convención nacional de Mancomunales con 15 organizaciones en representación de 20.000 afiliados, la cual –según Humberto Valenzuela- debe ser considerada como el Primer Congreso Nacional del proletariado chileno y el primer intento de crear una Central Sindical de carácter Nacional.
En síntesis –según Vitale- las Mancomúnales fueron organizaciones territoriales que agrupaban a los trabajadores de una misma provincia, lo cual les daba una fuerte y compacta organización de base a pesar de estar integradas por militantes anarquistas, socialistas y demócratas, se supo actuar con un criterio unitario por encima de toda manifestación de sectarismo.
Mujeres anarquistas en Chile
Mujeres anarquistas formaron Sociedades en Resistencia, como la Federación Cosmopolita de Obreras en Resistencia (1903), la Sociedad en Resistencia de Sombrereras (1906) y la Sociedad en Resistencia de Operarias de la Casa Matus (1907). Una de las mujeres más sobresalientes fue Ángela Muñoz Arancibia.
Fuentes exactas que me permitan establecer una cronología feminista anárquica, en los textos de Carmona y Vitale no encontré, sin embargo los textos entregados en el curso me permiten instalar una perspectiva general de lo que acontecía en nuestro país antes de la visita de Belén de Sárraga.
Asunción Lavrin en MUJERES, FEMINISMO Y CAMBIO SOCIAL en Argentina, Chile y Uruguay dice que en el mundo femenino de finales del siglo XIX crecía una demanda respecto a su trabajo físico fuera del hogar y sus tareas domésticas. El desarrollo industrial, aunque ínfimo en palabras de la autora, reclamaba mano de obra barata y la mujer, en su calidad de asalariada, era un artículo comerciable. Lavrin agrega, era digna de confianza, dócil y de bajo costo. Por otro lado el crecimiento urbano y el desarrollo fabril trajeron consigo fluctuaciones inquietantes en el valor del dinero y en el costo de la vida, ante esta perspectiva, los jóvenes de ambos sexos buscaron empleo y las mujeres salieron de sus hogares para trabajar en talleres y fábricas.
Esta misma autora nos introduce en el siglo XX y nos recuerda un dato no menor, la definición y realización de la mayoría de los cambios en la estructura social y política fue obra de hombres.
MUJERES, FEMINISMO Y CAMBIO SOCIAL en Argentina, Chile y Uruguay , nos introduce en una interesante reflexión respecto al anarquismo ‘Frente a los problemas de las madres y niños obreros, las feministas se dieron a reestudiar las relaciones de los sexos en su base: las usanzas tradicionales que habían legado la ley y la costumbre. Varias de las primeras feministas tomaron de los anarquistas y librepensadoras una preocupación por el doble criterio con que se juzgaba la conducta sexual de los hombres y mujeres.
El Advenimiento de Belén de Sarraga
Rasgos Biográficos de Belén de Sarraga.
Nació el 10 de Julio de 1873 en Valladolid, el mismo año en que surgió fugazmente la República, después de la renuncia del rey Amadeo I de la Casa de Saboya. La monarquía retomó el poder en diciembre de 1874 con Alfonso XII, que gobernó hasta 1885, sucediéndole Alfonso XIII, periodo en que se acentuó la represión a los librepensadores como Belén.
El padre de Belén, Pedro Vicente de Sárraga –militar de ideas liberales, ciudadano puertorriqueño en los años en que Puerto Rico era todavía colonia de España- y su madre, Felisa Hernández, oriunda de Valladolid, tuvieron que pasar un tiempo en Puerto Rico junto a su hija Belén.
De regreso a su país natal, Belén terminó sus estudios de enseñanza media e ingresó a la Universidad de Barcelona, donde se graduó de Profesora y Doctora en Medicina. Fue discípula del destacado filósofo y cuentista político Francisco Pi y Margall, un verdadero maestro que le enseñó a querer la tierra latinoamericana a través de sus charlas y de su libro “Historia General de América”.
Desde los 16 años, en medio de un ambiente de represión monárquica, Belén expresó su rebeldía convirtiéndose en propagandista apasionada de las ideas libertarias. Movilizo en 1889 al estudiantado para defender al notable profesos Odón de Buen, logrando que se suspendiera la orden de expulsarlo de la Universidad por el pensamiento conservador.
Influenciada por el pensamiento progresista liberal, tanto de España como de Europa, y en cierta medida por el positivismo de Comte, aunque no compartiera su idea unilineal de progreso, Belén fundó la Asociación del Pensamiento Libre de Málaga, donde residió unos 5 años dirigiendo el periódico “La Conciencia Libre”, que desde 1896 se propagó a Valencia y Barcelona con un tiraje de 20.000 ejemplares.
El ascenso del movimiento obrero español y europeo de fines del siglo XIX, liderado por los anarquistas y primeros grupos socialistas, motivó una nueva radicalización política de Belén. Las huelgas generales comenzaron a generalizarse a principios del siglo XX en Estados Unidos y Europa. Coetánea con la Revolución Rusa de 1905, se daba la insurgencia anticolonial en Turquía, Persia y la China de Sun-Yat-Sen.
La crisis se proyecto también al campo de las artes. Los modelos neoclásicos y el formalismo empezaron a agrietarse, siendo cuestionados por un tipo de pintura y literatura alternativa a la de los ideólogos y artistas de la “belle epoque”.
Hasta ese periodo, Belén simpatizaba con el partido republicano Federal, fundado por Francisco Pi y Margall. En este partido le había ocurrido una anécdota que le marco toda su vida en pro de los derechos de la mujer. Resulta que cuando Belén solicito inscribirse en dicho partido, se le dijo que no podía hacerlo como mujer porque los estatutos establecían que sólo los hombres estaban facultados para ser afiliados. No obstante, se le manifestó que considerando sus meritos podían hacer una excepción, aceptándola como socio pero omitiendo su condición de mujer para los efectos de sus derechos dentro del partido.
Belén conocía bien otros derechos –los de su género- levantados con fuerza por Olimpia de Gouges durante la Revolución Francesa de 1789 y por Eugenia Niboyet en la Revolución parisina de 1848. Había leido a Germaine de Stael y George Sand: admiraba a Louise Michel por su papel revolucionario en la Comuna de París de 1871, precursora del Primer Congreso Internacional de la Mujer celebrado en 1878. Belén estaba conciente de las luchas de las mujeres por el derecho a voto, iniciadas por las feministas inglesas en la década de 1880, respaldadas por el pensador John Stuart Mills, uno de los primeros hombres, junto a Stendhal y al latinoamericano Francisco de Miranda, en defender los derechos de la mujer, al igual que los socialistas utópicos, como Fourier y Cabet.
Desde esta plataforma Belén criticaba el hecho de que la reforma constitucional española de 1890 aprobara el sufragio llamado universal, dejando fuera el voto de la mujer. Criticaba también que en su país 10.000 familias controlaran más de la mitad de las tierras, labradas por peones que sólo ganaban 3 pesetas diarias como promedio, cuando alcanzaban a trabajar menos de medio año.
Belén seguía con atención el crecimiento del proletariado industrial, sus huelgas y su grado de organización sindical, sobre todo en Cataluña, Madrid, Sevilla y Valencia. La Internacional anarquista, orientada por Bakunin, comenzaba a ganar simpatías llegando a sobrepasar los 100.000 adeptos a fines del siglo XIX, más tarde agrupados en la CNT, en la cual colaboraba Francisco Ferrer con sus cursos de formación sindical. Paralelamente, se afirmaba el Partido Socialista y su organización sindical, la Unión General de Trabajadores, orientada por el obrero grafico Pablo Iglesias.
Belén, al igual que muchos y muchas compatriotas buscaba una salida para terminar con la monarquía: para eso no sólo leía a los teóricos del anarquismo y del socialismo, sino también a los grandes pensadores de la España de la cual ella era contemporánea: Menendez Pelayo, Ramon Menendez Pidal y Miguel de Unamuno.
Perseguida por la monarquía, enjuiciada, denunciada, y con varios intentos de clausurar el diario “La Conciencia Libre”. Para Belén el activismo no era algo simple, al contrario la historia oficial la categoriza como elemento a hacer desaparecer.
El texto BELEN DE SARRAGA Precursora del Feminismo Hispanoamericano de Luis Vitale y Julia Antivilio instalan en Montevideo, Uruguay el principal centro de operaciones de Belén.
Desde 1908 hasta 1910 es directora de un periódico llamado “El Liberal”.
“Para la prensa uruguaya en general, sin distinción de ideas sociales o políticas, nuestra cooperación decidida a toda obra libertadora culta, progresiva que ella emprenda (…) no nos guía una versión ciega y terca hacia determinada idea religiosa, nos impulsa un amor sin límites a la libertad y al progreso y forzosamente hemos de combatir todo lo que signifique para estos un estorbo. El Liberal no es baluarte de odios, sino amplio cartel de información a la modrena, abierto a todas las ideas generosas y progresivas, a todos los problemas que deben preocupar al hombre y a las mujeres dignos de su tiempo”.
El Liberal, Montevideo, 10 de Abril de 1908.
Belén critica las leyes que dejan a los hijos fuera del matrimonio, sin derechos, y con la denominación de hijos naturales, establece diálogos críticos con las parejas no formales, es decir, no casadas por la Iglesia, se manifiesta en contra de un proyecto de la militarización de las escuelas uruguayas, le preocupa el crear una conciencia de preocupación por el medio ambiente, como también muestra como la religión determina a las mujeres y hombres a ver a ésta como una virtud, sólo combate este mal social con la rebeldía.
“La rebeldía es hermosa porque presenta casi siempre anhelos del espíritu que buscan el más allá (…) La rebeldía guarda en sí tesoros de felicidad para la mañana. Es preciso que el hombre y la mujer aprendan a rebelarse contra el destino (…) Luchemos, luchemos siempre en rebeldía, ¿no somos pobres? Rebelándonos contra la pobreza, ¿somos desgraciados? Rebelándonos contra la desgracia, ¿somos esclavos? Revelándonos contra la esclavitud. La resignación de las masas ¿no ha levantado, y hoy sostiene el triunfo de la inequidad? Rebeldía eterna, ella debe ser el banderín (…) Abominemos de esa resignación mística, asesina del cuerpo y del espíritu, ensanchemos el radio de nuestros pensamientos, fijemos un cuadro de felicidad y marchemos hacia él sin preocuparnos si dios quiere o no. Basta para el triunfo de cualquier idea generosa que queramos nosotras”.
El Liberal, Montevideo, 25 de Junio de 1908.
Belén encara al conferencista italiano Enrique Ferri, quien expuso que la mujer es inferior física e intelectualmente al hombre”. Su artículo en respuesta a quien ofendió su género comenzaba así:
“¿Lo ha demostrado? No. El nos habla de la mujer actual, que no es la mujer natural, sino un ente deformado física y moralmente por la sociedad en que vive. ¿Puede un enfermo servir de sujeto para un estudio analítico de toda una raza? (…) Negar lo que es la mujer por lo que es hoy es tan ilógico como negar las alergias de la naturaleza contemplándola en un día sin sol. Si bien el reconoce el matriarcado, dice que aquí se reconoce la inferioridad de la mujer ya que se dejó esclavizar”. (…) En [diferentes] artes y profesiones las mujeres han destacado a pesar de la resistencia de una muralla de convencionalismos (…) Verdad que han tenido que romper con todo, huir de la familia, dejar que el mundo las proclame locas, que la buena sociedad las considerase inhabilitadas para vivir en su seno (…) y sin embargo, han escalado en honrosos puestos y han llegado a la cumbre de la ciencia y del heroísmo. ¿Cómo puede decirse de estos que no poseen, como el hombre, voluntad y resistencia? Vencer una deficiencia intelectual es mucho más fácil que dominar el egoísmo instintivo que nos lleva a desear la consideración de nuestros semejantes”.
El Liberal, Montevideo, 11 de Septiembre de 1908.
El Liberal sin duda fue un agitador político, y así lo demuestra con una proclama firmada por Belén, que llama a protestar a favor de las reformas que proclaman la separación de la Iglesia del Estado. Su llamado es para las organizaciones de mujeres: “son las que pueden y deben manifestarse (…) Nadie con más derecho para intervenir en el rumbo a seguirse cuando no de intereses materiales sino de morales se trata”.
A mediados de 1909 se anuncia en El Liberal que desde Buenos Aires llegó una convocatoria para asistir a un Congreso Internacional Feminista, a realizarse en mayo de 1910, organizado por la Sociedad de Universitarias Argentinas con motivo de la celebración del centenario del vecino país. Tras el anuncio, en los días posteriores se fueron publicando los temarios a tratar en dicho congreso.
Los temas generales fueron Derecho, Ciencia y Arte.
Respecto al Derecho los puntos a discutir eran:
-Posición jurídica de las mujeres en los diversos países concurrentes.
-Libertad y derechos civiles de las mujeres.
-Faz histórica de la actuación de las mujeres.
-Derechos de las mujeres en el matrimonio y las condiciones jurídicas de las divorciadas.
-Acción concurrente de la mujer en el hogar.
-Teoría feminista.
-Condiciones de la mujer extranjera en los diversos países.
-Emigración y Migración de la mujer.
-La mutualidad.
-Salarios femeninos y necesidades de las obreras.
-Instituciones patronales.
-Solidaridad femenina.
-Instituciones femeninas en América Latina y el mundo.
-Defensa y protección de los menores.
-Una sola moral para ambos sexos.
-La mujer y la democracia.
En lo que a Ciencia respecta fueron:
-La mujer en las ciencias naturales.
-Casa para obreras.
-Enfermedades de la mujer, entre otros temas más.
En Artes:
-La mujer y las artes.
-La mujer en la pintura, escultura, la música, el teatro, etc.
-La mujer y la creación.
-La pornografía y el arte.
-La mujer y el espectáculo.
Señalo las proclamas que salieron de dicho encuentro:
-Las mujeres deben trabajar por la paz universal.
-Independencia económica de la mujer abriendo para ellas las puertas de carreras o profesiones, mejorando su condición jurídica y aboliendo la injusta desigualdad de los códigos de ellas.
-Una sola moral para ambos sexos.
-No al trabajo infantil.
-Creación de la Liga Internacional de Mujeres.
-Creación de casas de maternidad.
La investigación de Vitale y Antivilo nos indica que en 1912 comenzó su gira por América latina donde visitará varios países entregando sus ideas de librepensamiento, anticlericalismo y feminismo.
“Soy republicana federal, pero mis ideas van más lejos en el orden social, político y económico. Mi actuación se vincula al movimiento obrero para la obtención de conquistas; como la protección del trabajo de la mujer y del niño. Preconizo la paz mundial, y como medio de llegar a ella la supresión de los ejércitos. Toda propaganda antimilitarista es noble”. BELEN DE SARRAGA.
Belén de Sárraga en Chile
Desde principios del siglo XX, en plena época llamada República Parlamentaria, Chile gozaba de una bonanza económica, producto de las entradas aduaneras que proporcionaban las exportaciones salitreras, a pesar de que estas empresas habían pasado a manos inglesas, en 1891, desde la derrota del proyecto nacionalista de Balmaceda. Los nuevos ricos chilenos, que –Vitale y Antivilio lo describen muy bien- , ejercían hegemonía en el bloque de poder de la clase dominante, jugaban desenfrenadamente a la Bolsa, como si el capital especulativo fuera la columna vertebral de la economía de un país. (Síntoma que se traspasa a nuestra administración política, económica y social en la actualidad)
Mientras en los fundos de estos ricos, los inquilinos, peones y afuerinos apenas sobrevivían con los escuálidos salarios que les pagaban. No obstante, comenzaban a organizarse, siguiendo el ejemplo de los trabajadores urbanos y de las minas de carbón y del salitre, que mostraron su fuerza en las huelgas de las Mancomunales de Iquique en 1902 y de Coronel en 1903, donde se hicieron presente anarquistas y los partidarios de Recabarren.
A la llegada de Belén aun estaba fresco el recuerdo de los levantamientos populares de Valparaíso (1903) y de la Semana “Roja” de Santiago (1905), y sobre todo de la lucha de los obreros salitreros de Iquique, que culminó en la masacre de la Escuela de Santa María en diciembre de 1907. Una vez recuperados de esa caída, el movimiento obrero desencadenó en 1909 cerca de 30 huelgas que involucraban a 200.000 trabajadores. En 1911 se creaba la FOCH de Magallanes, que estimuló la primera huelga de los jornaleros del campo.
Julieta Kirkwood en SER POLÍTICA EN CHILE Las Feministas y los Partidos, plantea que contrariamente a lo que se cree –dice Elena Caffarena-, no fueron el Círculo de Lectura (1915), el Club de Señoras (1916), ni el Consejo Nacional de Mujeres (1919) las primeras instituciones femeninas surgidas en Chile. En varios años se les adelantaron los Centros Femeninos ‘Belén de Sárraga’ que surgen en el año 1913 en Iquique, Antofagasta y las principales oficinas salitreras.
Vitale y Antivilio antes nos describieron el acalorado panorama social que enfrentaba nuestro país, en medio de este contexto se encontró Belén a su llegada. Arribó al puerto de Valparaíso procedente de El callao el 15 de enero de 1913.
La gira por el país se originó gracias al interés demostrado por sectores liberales de las provincias:
Iquique, 23 de enero de 1913
‘Sra. Belén:
Socialistas Iquique tendríamos placer escucharla. Agradeceríamos enunciarnos si podía venir.
L.E. Recabarren’.
LA RAZON, 29 DE ENERO
Las nueve conferencias pronunciadas en la capital tuvieron tanto éxito que el Teatro Nacional repletó sus casi mil butacas con un público ávido de escuchar a una oradora tan controvertida. En los comentarios de prensa se destacó la presencia de mujeres, casi un 45% de los asistentes, cuya mayoría eran intelectuales, estudiantes y trabajadores. Los temas de las conferencias fueron: Los Orígenes de la Sociedad, la Religión, la Mujer, la Familia, la Moral, los Pueblos y las congregaciones religiosas, la Educación, el Jesuitismo, el Porvenir de América, Clericalismo y Democracia.
Las primeras palabras con que Belén se dirigió al público fueron: ‘saludo al pueblo de Chile, representado aquí en todas sus clases intelectuales, por la prensa y por esa juventud estudiosa (…) con sus clases populares, por esos brazos del trabajador (…) y sirva mi saludo también a la mujer chilena, para quien en primer término van dirigidas mis conferencias’.
Belén nos relata que las trayectorias humanas son un devenir, que espera progreso y que con el librepensamiento nos hacen vislumbrar un futuro mejor; con poéticas palabras versa sobre la libertad diciendo; ‘es el estado natural del hombre, donde se observa una opresión, se encuentra una perseverante rebeldía (…) el hombre podrá humillarse, podrá seguir arrastrando la cadena, pero cuando menos se piensa la Libertad levantará bandera. Cuando el pueblo sueña por la liberación de los suyos, en el corazón de las grandes masas van naciendo esas ideas. Es entonces cuando se realiza, es entonces cuando se abre una nueva trayectoria del pensamiento humano’.
En la segunda conferencia Belén inició la exposición teniendo muy claro que uno de los problemas más urgentes por resolver es el que aqueja a la mitad de la humanidad: ‘es de la mujer de la que quiero hablar hoy teniendo en cuenta que es el primer problema que hay que resolver’. Se sitúo en la historia para mostrar el protagonismo de la mujer, con grandes ejemplos de esto, contrastando la idea de que la inteligencia de la mujer no puede ser comparada con la del hombre: ‘veremos mujeres que en todas las cosas y en todos los terrenos, desde el punto de vista de la filosofía científica, se hicieron notar, como las mujeres de la Grecia, una de las cuales era Aspasia; y otras como las espartanas que luchaban, por la Independencia de su patria’. Belén enfatizó que la mujer está relegada a algunos ámbitos de la vida en los cuales no le dejan brillar y mostrar su inteligencia: ‘es que la mujer tal como hoy existe, no es un tipo natural (…) es un tipo humano enfermo y enfermo por misticismo religioso, de exceso de sentimentalismo, enfermo de hipertrofia natural!’.
La tercera conferencia fue de la Familia, siendo uno de los temas ‘el matrimonio’ para Belén este se funda sobre una ‘separación antagónica con que se miran dentro del matrimonio el hombre y la mujer [que] proviene únicamente de la educación de ella. Es que cuando el hombre y la mujer se unen, van soñando encontrar todo aquello que han abandonado en la vida’. Nos muestra a dos seres que han sido educados con tantas diferencias que se unen como seres extraños en una unión desigual. A su vez, enseña que la solución a este gran problema es que la mujer ‘sea la compañera intelectual del hombre, no ha de pretender hacer brillar ante el hombre esa belleza física, que poco dura, aun cuando se la retoque, sino que debe hacerse amar por la otra belleza interna, por esa belleza intelectual que no se acaba, que vive siempre plena juventud (…) Cuando hayamos conseguido esto (…) habremos apartado por completo el hastío y la soledad de los dos en compañía, y perpetuaremos la alegría de vivir’.
Luego de la presentación de los principales discursos de Belén , me adentrare en la última parte de este trabajo, que es la consolidación de Centros Femeninos en nuestro país.
… la mujer y el trabajador tienen en común que son seres oprimidos desde tiempo inmemorial. A pesar de todas las modificaciones que ha sufrido esta opresión en el fondo se ha mantenido invariable. Lo mismo la mujer que el trabajador es rareza que hallan llegado a tener conciencia clara de su servidumbre y menos aun en la primera, porque estaba colocada a un más bajo nivel que el obrero, porque ha sido y aún es considerada y tratada por éste como un ser inferior… de este modo se ha habituado la mujer a considerar tan natural este estado de inferioridad que cuesta trabajo persuadirla de lo indigno de su posición presente y que debe aspirar a ser en la sociedad un miembro investido de iguales derechos que el hombre.
El Despertar de los Trabajadores, Iquique, 13 de enero de 1914
Para esta última reflexión utilizare el texto QUEREMOS VOTAR EN LAS PROXIMAS ELECCIONES Historia del Movimiento Sufragista Chileno, 1913-1952.
Los primeros Centros Femeninos surgieron en la zona salitrera hacia 1913, bajo la tutela de Luis Emilo Recabarren y Teresa Flores, con el propósito de liberar a las mujeres del ‘fanatismo religioso’, ‘la opresión masculina’ y, especialmente, para darles una conciencia clara sobre su responsabilidad social. Desde este texto se desprende que los Centros Femeninos Belén de Sárraga fundados en Iquique y zonas aledañas, fueron sin duda los verdaderos pioneros del feminismo en Chile, dada la solidez de sus principios, su continuidad en el tiempo y su nivel de organización y participación. Cito a continuación la declaración de principios, de los cuales dicha institución se rigió:
Art.1. Este centro se compone de mujeres que voluntariamente y solo por amor a la verdad, se comprometen a no tener en lo sucesivo ninguna relación ni directa ni indirecta con el clericalismo y sus instituciones.
Art.2. Todas las mujeres que componen este centro se comprometen a propagar estos bienhechores pensamientos por medio de visitas domiciliarias a sus amigas, invitándolas a conferencias, exhortándolas a leer, estudiar y buscar la verdad.
Art.3. Las madres de familia que ingresen al centro educarán a sus hijos dentro del más alto sentimiento de libertad y de verdad y ajenos a todo sentimiento clerical.
Art.4. Las jóvenes que ingresen a este centro cuidarán al formar su hogar que el compañero que elijan sea un verdadero y firme libre pensador.
Art.5. Todas las que compongan este centro, a la medida de sus fuerzas procurarán propagar el libre pensamiento y aumentar el número de afiliadas.
Art.6. Para el sostenimiento del centro y la propaganda de sus ideales, cada asociada pagará una cuota de un peso mensual.
Art.7. El centro efectuará, a lo menos, una velada mensual para divulgar y popularizar sus ideales. Igualmente tomará parte en toda clase de conferencias, comicios u otros actos instructivos.
El Despertar de los Trabajadores, Iquique, 19 de abril de 1913
La labor de los Centros Femeninos Belén de Sárraga tuvo su auge entre 1913 y 1915 y hacia 1918 se encontraba ya muy disminuida. El texto QUEREMOS VOTAR EN LAS PROXIMAS ELECCIONES plantea que esto puede explicarse por el decaimiento de la explotación salitrera y la consiguiente migración de mujeres (entre las que se incluían algunas dirigentes del movimiento) hacia otros centros urbanos. También hay que contar con que muchas mujeres que conformaban los Centros Femeninos, emigran hacia nuevas formas de organización (sindicatos y partidos políticos) que inauguraron la década del 20.
Conclusión
El anarquismo tiene hoy una nueva oportunidad, para Carmona, bajo nuevos pensadores, como el lingüista-filósofo estadounidense Noam Chomsky, en este se reconoce a una de las figuras más relevantes, ya que crece su influencia y se extiende su pensamiento por igual entre las juventudes de los países ricos y pobres.
Los anarquistas contemporáneos levantan muchas banderas con la palabra ‘No’: no a la destrucción del planeta, no a la guerra, no a las bombas nucleares, no a la sobreexplotación de los débiles –continentes, países, etnias, niños, ancianos, discapacitados intelectuales-. ‘No’ rotundo a la globalización, a la hegemonía mundial –política, militar e ideológica de EEUU y de sus aliados universales- . Aliados que podemos reconocer al prender la televisión a las 12 del día y observar que se vacían los contenidos críticos, para instalar discursos evanescentes, superficiales que se desvanecen pornográficamente en ocupar las miradas en las vidas de otros y otras…
Se insiste en una posibilidad, desde la absoluta negatividad, de un ‘No’, que muchas veces agobia por la falta de expectativas, sueños, esperanzas y añoranzas de ‘un futuro mejor’, se plantea un ‘Sí’ por la diversidad, los derechos de la mujer, la tolerancia y el derecho a la vida de todos los pobres del mundo, de los excluidos del mercado por el modelo de la economía que sustenta la globalización.
Desde una perspectiva intima -desde la hablante- , el discurso Anárquico que se asienta desde la investigación de la reflexión de Belén de Sárraga, abre no una ‘gran posibilidad’, que estaría representada en la idea de ‘la gran revolución, tampoco en el ‘cambio radical’ de las meta estructuras. El antecedente de los Centros Femeninos de las salitreras del norte, instalan una posibilidad concreta de realización de micro-revoluciones; en donde los actores protagonistas son las minorías, que están ansiosas de cambios que tienen que ver el acceso a nuevos discursos, con características concretas. Los discursos respecto a la resistencia en la contemporaneidad tienen una base concreta; desde el hacer cotidiano. Un hacer que esta conciente de no pretender acceder a un Gran poder, que por lo demás esta lejos de entrar en diálogo sincero y real. La lucha que visualizó se levanta en los territorios mas íntimos; en la mesa, la cocina, la cama, en el traslado alternativo respecto a los medios de transporte habituales, en un método de alimentación que se aleje de la dictatorial pirámide alimenticia norteamericana… Estas micro-conciencias deben ser reproducidas en espacios concretos, autogestionados y en no dependencia del Estado.
Espacio auto edificado en armonía y, bajo una perspectiva que ‘cree’ que desde la intimidad se puede conseguir la administración de un pensamiento libre, autónomo y generoso, en rebeldía activa con las arcaicas imposiciones del sistema patriarcal.
Bibliografía
ASUNCIÓN LAVRIN.
MUJERES, FEMINISMO Y CAMBIO SOCIAL en Argentina, Chile y Uruguay 1890-1940
JULIETA KIRKWOOD
SER POLÍTICA EN CHILE Las Feministas y los Partidos
EDDA GAVIOLA, XIMENA JILES, LORELLA LOPRESTI Y CLAUDIA ROJAS
QUEREMOS VOTAR EN LAS PRÓXIMAS ELECCIONES Historia del Movimiento Sufragista Chileno, 1913-1952
LUIS VITALE Y JULIA ANTIVILO
BELÉN DE SÁRRAGA Precursora del Feminismo Latinoamericano
LUIS VITALE
CONSTRIBUCIÓN A UNA HISTORIA DEL ANARQUISMO EN AMERICA LATINA
LA HUELLA Nº10- Junio de 2002-Santiago de Chile
PERIODISMO DE INVESTIGACIÓN
‘Se viene el anarquismo’
Una completa investigación al pasado y al presente del movimiento anarquista en Chile
Agosto 2008
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