
Un texto a partir de la experiencia de estar trabajando 'para y por' Doña Pedalera.
A mitad de marzo de este año me citaron las colegas Javiera Tapia, Constanza Is y Daniela Zuñiga, la reunión tenía como pedal central la organización de un Colectivo de Arte que tuviera como cadena de creación, producción y distribución la temática de las queridísimas BICICLETAS.
Esta escritura es un manifiesto respecto a lo que para mí significa el acto de pedalear.
Hace algunos años que movilizo mi cuerpo sobre un aparato metálico, sin motor, con cadena y piñon fijo.
A partir del 2002 la Bicicleta fue invadiendo mi cotideano, ya no como ejercicio esporádico, sino que como Sistema de vida.
Sin experiencia previa de manipular la bicicleta por la calle, la vereda fue por muchos meses mi ´mejor amiga'. En medio de este delicado 'modo de niña-niña' aparece Don Lazlo, quien me inicio en el ejercicio de Pedalear Libremente por la Ciudad.
Las primeras rutas eran relativamente cortas, hoy en cambio mis piernas de acero me permiten
un desplazamiento sin mayor dificultad por el gran Santiago.
Con el Pedaleo como motor de lucha cotideana, se producen cambios increibles en la totalidad del cuerpo (físico y psíquico).
Físicamente hay una disminución 'cuántica' de la grasa percapita que se acumula naturalmente en nuestro cuerpo, también las arrugas disminuyen, ya que el viento en la cara provoca la inmigración inmediata del paso del tiempo, otra cosa increible que produce el pedaleo es el 'tostado tropical' que el ejercicio ciclistico traspasa a nuestras epidermis, y sin duda no puedo dejar de mencionar que las piernas y el culo son absolutamente los mas beneficiados, ya que se fortalecen de músculos, erradicando de raíz eso que llaman piel de naranja. Las y los ciclistas nos reunimos 2 o 3 veces al año para dar pruebas empíricas al colectivo, de que por nuestras extremidades el 'supuesto' deterioro por el paso de los años es una de las tantas mentiras que este sistema inventa para que estemos encerradas en un gimnasio o entrando y saliendo de pabellones quirurgicos.
Psíquicamente Doña Pedalera es la versión renovada del psicoanálisis, por un lado es absolutamante gratis y por el otro, te incita en cada esquina a tener la cara en alto y llena de risa,
con la Bicicleta se crean vínculos que trascienden las relaciones de usuario-objeto, ya que el deseo , la satisfacción y la libertad ponen en evidencia que la sensualidad tiene estrecha relación con el mecanismo mediante el cual movilizamos nuestros cuerpos deseosos de intercambios callejeros, sean estos piropos tiernos y románticos, insultos delirantes y violentos, argumentos y reflexiones, gritos de guerra, de pasion y de muerte.
Una Receta contra el mal humor:
Bicicleta más Adoquines
y Sobretodo
Fuerza al Pedal!
No hay comentarios:
Publicar un comentario