estaba en 5 básico
y como destinataria de esta relación epistolar
fui la peor...
(la hoja era de cuaderno
y tenia cortado el prepicado)
la carta me invitaba a concretar una cita
a la cual yo no llegue
por que 'obvio', lo que decia la carta
lo supo 'todo' mi curso
[dato no menor]
ya que eramos 40 bellxs alumnxs
La verguenza me mato...
y tengo una fantasía de recuerdo...
de mirar de lejos
el lugar de encuentro [escalera grande]
y ...
no poder ir... no poder avanzar
porque a la derecha
a la izquierda
arriba y abajo
Sentía
que me miraban
que se reían
Por supuesto que el grado de 'persecución'
en gran parte lo ponía mi cabeza
atiborrada de inseguridades
y un pavor a ponerme roja
-dato no menor... ya que
como soy morenita
mi color de verguenza
es un morado bastante peculiar...
Después mas crecidita, digamos en los albores de los 15 años
otro chiquillo
me dio una carta con poema y todo
yo muy pava
Vi, este tesoro de lo sensible
y me puse a reir (no delante de él)
Me acuerdo perfecto...
en los teléfonos públicos
de guanaqueros
al frente del Suizo.
Esa carta con poema y todo me ayudo
posteriormente
cada vez que se me partía el corazón
Buscaba esa carta con poema y todo
Y la leía... así entremedio del conciente racionalista
... ahhh...
Y pucha que me sentía bien.
Un acontecimiento importante es que la carta que describí el inicio de esta escritura, fue enterrada en el patio de la casa de Los cactus 477, villa copiapó... la doble bien chiquitita y la meti adentro de una tapa de coca cola... y la escondí... la enterré bajo tierra.
La carta con poema y todo, esta en una caja de la casa de Marbella, en Coquimbo. No me he querido desprender de ese espacio material de amor.
Ya en edad de merecer.
Arriba de los 15 años
Escribí una carta a un amorcillo
este, nunca contesto.
Era una hoja azul... (mmmm) no recuerdo bien
la única certeza es que no era una hoja blanca.
De pronto ingrese en el estado pos.adolecente
y... me instale en medio de un amor
asi de novela venezolana
de finales de los 80
asi bien feliz y romantica
pero después
un final del terror
Con esa historia escribí mas cartas que la mierda
de hecho
escribía para un X
Porque ni energia para entregar esas escrituras
este X me dejo.
De la historia de ese X hasta hoy 11 del 11
uf!
hartas historias
personas
hombres
sujetos
individuos
amigos
Hace poco escribí una carta
en la que intentaba explicarle
a otra persona
lo que transitaba por mi atiborrada cabeza.
La carta aún sin contestación.
Y ya no tengo energia para pensar que 'va' contestar
En verdad tengo que instalarme un motor de toro-salvaje
y así 'ser libre' como el 'porsche'
El domingo
Moniq
Una amiga de los Balcanes
me trajo una carta
Una carta de 'verdad'
esas que traen cositas adentro
regalos
fragmentos de la vida del otro
de la otra
En este caso de un hermano
compañero
amigo
confidente
Puta!
El mejor emisor del género epistolar de mi experiencia contemporánea, del discurso intimo de la carta.
La carta como recurso de experiencia de presente atrapado
cerrado para comenzar el viaje
el transito
con saliva de cierre
con lengua que recorre un segmento
pegante
secante
A mí
me encanta escribir cartas
me gusta
acariciar las letras
Ahora que escribo en este blog...
es como si escribiera una carta... pero sin la carne
Ya que escribo y me calmo
me calma la escena de un santiago (alla afuera) que le sale humo del calor
pero piano piano
que ya tendre oportunidad de agarrar lapiz y papel
tijera
pegamento
sobre
y la lengua...
la lengua al final... las mas satisfecha
es que ella
cierra y abre la aventura apistolar
Fin_
1 comentario:
... pensando en que somos sujetxs de origami; el papel abierto, el papel con pliegues, y pegados en pedazos esenciales, dejando abierta la posibilidad al corte, de papel o piel, y lo autentico de la forma - el pájaro que ya no necesita de un otro que lo doble - la grulla que se vuela sola y cae de ojo en ojo, buzón en buzón.
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